Sujeto tomó de rehenes a sus 3 hijos y amenazó con quitarles la vida explotando balones de gas

Sigridt Rodriguez | srodriguez@zonapucallpa.pe

Miguel Arturo Sevillano Arirama (30), se entregó la noche del último martes ante los agentes policiales de la Comisaría de San Fernando, en su vivienda ubicada en la Mz C Lt.03, del A.H Corazón de las Brisas en el distrito de Manantay, luego de que en horas de la tarde agrediera a su conviviente, intentara matar a sus dos hijos y su hijastra de cinco años, la misma que habría quedado con una herida de bala luego de que este la usara de escudo.

Este medio logró acceder al acta de intervención policial, en ella se detalla que, Naysha Keyko Núñez Barbarán (20), indicó a los agentes policiales que su conviviente la había agredido física y psicológicamente. No obstante, el sujeto al notar la presencia policial se dirigió hacia la cocina para agarrar dos machetes (uno en cada mano), amenazando con atentar contra sus vidas si se acercaban. Posteriormente empezó a colocar balones de gas a su alrededor, abriendo las válvulas para dejar fluir el gas y procediendo a prender un fósforo intentando combustionar el lugar.

A su vez, amenazaba a la agraviada de que haría explotar la vivienda junto a sus tres hijos, pero cuando un efectivo policial intentó persuadirlo para sacar a los menores del lugar y ponerlos a buen recaudo, este sujeto enfureció y salió por la parte trasera de la vivienda con un machete en una mano y con la otra sosteniendo a su hijastra intentando ahorcarla, negándose a soltarla si se acercaban a él, insistiendo en todo momento que acabaría con la vida de la menor mientras ponía el machete en el cuello de la pequeña de 5 años de iniciales O.G.N.B.

Con la finalidad de salvaguardar la vida de la menor, los suboficiales efectuaron disparos disuasivos contra el sujeto, sin embargo, esta acción enfureció más al sujeto que usó de escudo a la menor. Situación que permitió que los otros dos menores sean liberados. No obstante, el sujeto volvió hacia la cocina sosteniendo a su hijastra con un machete en el cuello e intentar hacer explotar los balones de gas. Tras atrincherarse y persistir en el hecho, hasta el lugar llegaron más unidades móviles con efectivos policiales para rodear la vivienda, así como personas de bomberos para atender el posible siniestro.

Hasta el lugar también llegó el comisario de San Fernando, César Villanueva, quien asumió un papel muy importante en este terrible hecho. La autoridad policial logró persuadir al sujeto para que lo dejara ingresar a la vivienda, cese con las amenazas y se entregue; convenciéndolo con dejar ir a la menor. Finalmente, minutos después, tras la conversación con el jefe policial y ponerlo al teléfono con un abogado de oficio, el sujeto salió y se entregó.

En el acta también consta que el sujeto señaló a los efectivos policiales que sufre de trastornos mentales. Asimismo, se señala que la pequeña fue trasladada hasta el área de emergencia del Hospital Amazónico de Yarinacocha, en donde le diagnosticaron “herida abierta en mano derecha por proyectil de arma de fuego”.

Hasta el cierre de esta nota, Sevillano Arirama, permanecía detenido en la sede de la Divincri. La víctima y madre de los menores se negaba a entablar la denuncia correspondiente contra su agresor y por poco asesino de sus hijos. Al lugar llegó personal de la Defensoría del Pueblo de Ucayali, quienes, ante la negativa de la víctima de recibir apoyo, recomendaron al efectivo policial a cargo del caso, comunicar inmediatamente al Centro Emergencia Mujer, para que la agraviada reciba el apoyo del equipo multidisciplinario del CEM y se ponga a buen recaudo a los menores.

Es importante señalar que, frente a estos hechos de violencia y por tratarse de menores de edad, cualquier ciudadano puede denunciar los hechos, asimismo, el Ministerio Público, podría actuar de oficio.